TEMAS EN LA NOVELA SOBRE EL ANTIGUO EGIPTO

Sabino Fernández

consejos-para-viajar-a-egiptoCuando pretendemos hablar de la novela histórica sobre el antiguo Egipto hay que tener en cuenta que, a diferencia de otras civilizaciones, abarca un periodo de tiempo muy vasto. Es verdad que ciertas constantes de la civilización egipcia se mantuvieron por milenios, pero no es menos cierto que dicha tierra, pese a su aislamiento de factores extranjeros durante siglos, al final fue influenciada y se transformó lentamente.

En el terreno de la novela influye mucho esta dilatación temporal, especialmente en la documentación que una novela pueda requerir. En el periodo predinástico, por ejemplo, la documentación debe ser más de usos y costumbres que de personajes históricos, puesto que apenas sabemos poco más que los nombres. Sin embargo, para el periodo de las dinastías XVIII y XIX existe mucha más documentación, de todo tipo, sobre muchos de los personajes que se pueden introducir en una novela. Eso por no incluir en nuestra clasificación la era Ptolemaica, que puede considerarse tardo-griega, o incluso romana, además de egipcia antigua.

Hay varios temas recurrentes en la novelística egipcia. Es evidente el gran valor que la religión con su elenco de dioses tiene a lo largo de toda la historia egipcia. Por eso, apenas hay novelas en el que el elemento religioso no aparezca. La historia de Osiris, su asesinato por Set y la resurrección provocada por su esposa Isis con sus consecuencias está prácticamente omnipresente en cualquier novela de dicha temática. No faltan ceremonias de adoración a dioses como Amón-Ra, dios principal de Tebas; Hathor como diosa nutricia; Hapi como dios del Nilo, Sejmet como diosa de la venganza… Uno de los temas principales de muchas novelas es la ruptura abrupta que representa Akhenaton con la supremacía del clero de Amón en beneficio de un posible dios monoteísta como Atón. Su papel, el de su padre, el de su mujer Nefertiti o el de sus sucesores en la vuelta a la ortodoxia, es reflejado en numerosas novelas, sin duda las más abundantes en el entorno del Egipto antiguo.

Enlazando con el monoteísmo está la historia bíblica de Moisés que, elevada a la categoría de histórica por muchos escritores, sirve de excusa para muchas novelas ambientadas en la época faraónica. Resultan incluso curiosos los recursos de muchos de ellos para explicar racionalmente las plagas o el paso del mar Rojo. Otra historia bíblica utilizada es la de José, como ministro del faraón, sus hermanos y el supuesto origen de los hebreos en tierras africanas.

magia-egipciaNo hay que olvidar que, asociado a la religión egipcia, está el concepto inseparable de la otra vida. El culto a la persona fallecida, o incluso al animal sagrado muerto (toros, cocodrilos, ibis, gatos…), lleva al cuidado extremo mediante el embalsamado de los cuerpos y las ceremonias religiosas para asegurar “la otra vida”. Toda novela del periodo faraónico que se precie describe los ritos, los procesos, las profanaciones de tumbas o cualquier otro aspecto de esta peculiar preocupación del Egipto antiguo por la vida en el más allá.

También son bastantes las novelas dedicadas a los artesanos encargados de adornar las tumbas que van a representar la morada en la otra vida del difunto. Y muchos de los textos de estas tumbas sirvieron de inspiración a numerosas historias noveladas, pues no era raro que el difunto reflejara los viajes que había hecho por orden de tal o cual faraón, las victorias que había logrado contra estos o aquellos pueblos, o el favor que tenía con determinados miembros de la realeza. Esto da novelas como algunas en las que se relata un viaje en el que se trae un pigmeo para la corte del faraón Pepi II o se relata la historia de Sinuhé, por poner dos ejemplos.

Otro aspecto que llama la atención, ya desde la antigüedad en que fueron incluidas como una de las siete maravillas del mundo, es la magnificencia de las pirámides y su acompañante la Esfinge de Kefrén. Sobre los problemas de su construcción, las posibles revueltas políticas que generaron y los empeños de los distintos faraones y arquitectos en perfeccionarlas se han escrito numerosas novelas también. Aquí cobran protagonismo arquitectos como Imhotep, que también era médico, o faraones como Keops o Snufru y, en general, el Imperio antiguo, bastante diferente del más conocido Imperio Nuevo, en cuanto a concepciones religiosas, poder de ciertos estamentos o aislacionismo respecto a la zona de influencia nilótica.

 El aspecto cultural tampoco ha sido olvidado en la novelística faraónica. Escribas, médicos o cirujanos, astrónomos-astrólogos, arquitectos y otras profesiones más o menos ligadas a la ciencia moderna nos dan una idea de los primeros pasos del hombre en el empirismo y su ligazón con el imperio egipcio. Eso por no redundar en aspectos “menos científicos” como los ya citados de mitos y leyendas, posible creación del monoteísmo, etc.

antiguo-egipto-8Muchos de los documentos de esos escribas o estelas que los faraones mandaron erigir han servido a los escritores como fuente de inspiración para sus novelas, como puede ser la historia de la conspiración contra Ramses III y su posterior proceso o las novelas basadas en alguna historia del papiro de Westcar.

Otro de los caminos para la novela histórica del periodo antiguo en Egipto fue el resurgir de su nacionalismo como resultado de la mayor conquista extranjera que sufrió su “tierra negra“, como denominaban a su país. Esto ocurrió como consecuencia de la invasión hicsa, un pueblo de difícil datación, aunque indudablemente asiático y con un mayor dominio del hierro y el uso de carros de guerra, que les dieron una ventaja decisiva en los primeros momentos. El resurgir desde las profundidades del sur de la nación egipcia, con el final de la dinastia XVII y los inicios de la dinastía XVIII hasta arrebatar todo su territorio y expulsar al enemigo extranjero del delta del Nilo, también ha sido una temática muy tratada en la novela histórica. Al fin y al cabo, siempre se ha dicho que nada exalta más la identidad de un pueblo que las luchas extranjeras.

Debido a su aislamiento no fueron muchos los enfrentamientos exteriores del pueblo egipcio, pero con su poderío en apogeo en las dinastías XVIII y XIX la actividad diplomática y guerrera, de lo que acabaría siendo un imperio, se intensificó y personajes claves en esta ansia expansiva fueron entre otros Amenofis III o Ramsés II, igual que otros lo tuvieron que hacer en defensa del país como Ramsés III. Por ello la victoria sobre los pueblos de mar por Ramsés III o la “dudosa” victoria contra los hititas en la batalla de Kadesh por parte de Ramsés II son también tratadas en la novela histórica. La numerosa correspondencia conservada entre los pueblos amigos o enemigos de Egipto nos les dan a los escritores idea de la situación del Egipto de Akhenatón o como las reinas hitita y egipcia influían en la política de ambas naciones con su intercambio de cartas.

Otro de los hechos muy reflejado en la temática de la novela histórica egipcia es el poder que determinadas mujeres llegan a alcanzar en un mundo eminentemente machista, por mucha descendencia de sangre femenina que se esgrima como justificación. Ello da pie a muchas historias noveladas sobre la excepcional faraón Hatshepsut u otras mujeres de gran influencia en la corte como Nefertiti , esposa de Akhenatón; Nefertari, mujer de Ramsés II; la cuasimítica Nitocris; Ahotep, la madre y regente de Amosis I; Tiy, madre de Akhenatón ,esposa de Amenofis III y hermana del emperador Ay… Esto por sólo citar algunas de las muchas mujeres muy influyentes en las cortes egipcias.

Si a estas posibles temáticas sumamos que muchos autores idean una trama policíaca en el antiguo Egipto, las posibilidades en variedad de situaciones y tramas son casi infinitas. Así que sólo es cuestión de una “pequeña documentación” de unos dos años y lanzarse a escribir.