ISABEL (SEGUNDA TEMPORADA)

Juan Angulo Serrano

Ya en el número XXXII de enero y febrero, glosaba la primera parte de esta serie de Televisión Española, que ha tenido un considerable éxito entre nosotros y también en el exterior, donde ha conseguido varios premios y ha sido adquirida por otras televisiones. Recomiendo ir a buscarla a “ARCHIVO” a los que no la hubiesen leído, o releerla a los que lo hicieron, ya que en este artículo intentaré no repetirme.

 Aquella comprendía desde su infancia hasta su coronación. Y ésta, hasta la toma de Granada. Como era de esperar, ya se está rodando la tercera temporada, y es de suponer que se siga rodando hasta la muerte de Isabel la Católica.

Mantiene y mejora la calidad de la anterior, principalmente en diálogos, vestuario (hay una exposición en el Museo del Traje de Madrid), pero, sobre todo, en la puesta en escena y en las localizaciones, que han intentado rodarse en los mismos lugares en los que sucedieron alguno de los hechos. Ver las escenas que se suceden en la Alhambra de Granada, que no son pocas, es motivo harto suficiente como para no perderse esos capítulos. Con una fotografía y una iluminación excepcionales, es muy fácil retrotraerse al siglo XV y sentir cómo vivían aquellos afortunados nazaríes. He visitado este lugar en múltiples ocasiones, pero nunca lo había podido disfrutar de esta manera. Vivo. Por ello, mi enhorabuena a los productores que consiguieron lo que no pudo conseguir Ridley Scott cuando rodó en España su película: 1492.

Precisamente, los episodios rodados aquí nos muestran la historia menos conocida de la otra parte, los musulmanes, con sus intrigas cortesanas, que no tienen nada que envidiar a las de los cristianos. Interesante ver como Boabdil llega al poder, en contra de los deseos de su padre Muley Hacén. (La leyenda cuenta que este emir quiso ser enterrado con todos sus tesoros en el pico más alto. Por ello el Mulhacén lleva su nombre. Se realizaron varias expediciones para localizar su tumba).

Caso contrario y lamentable fue el ocurrido en Barcelona. Fernando el Católico sufrió un atentado en el Tinell, y los productores quisieron rodar estas escenas allí. Pero, aunque en principio contaron con el beneplácito de la Alcaldía de la ciudad, no ocurrió lo mismo con el Director del Archivo Histórico de Barcelona, que ocupa este antiguo edificio, y que se negó a dar su autorización. ¿Motivos? Ridículos, provincianos, excluyentes, en línea con otras situaciones de este tipo que, por desgracia, cada vez son más frecuentes y sobre asuntos mucho más importantes.

 El que esta serie se esté vendiendo internacionalmente favorece la difusión y el interés por visitar estos lugares, lo que suele redundar en un aumento del turismo. Entre otros, la han comprado Inglaterra, Francia, Rusia y en Latinoamérica. La Alhambra quizá no lo necesite demasiado (para verla hay que reservar con bastante antelación). Pero a la Ciudad Condal no le vendría nada mal. Al respecto es paradigmático el caso de New York. ¿Cuántas veces hemos visto en el Cine y en la Televisión esta asombrosa ciudad? Casi todos, sin haberla visitado, la conocemos mejor que muchas ciudades de nuestro país. Pues bien, rodar en su calles cuesta unos 50 $ USA, y te ponen guardias para facilitar su realización. Ejemplo a seguir.

Michelle Jenner mejora, si cabe, su anterior interpretación. Su semblante se va endureciendo. Las infidelidades de su esposo, los partos y las múltiples vicisitudes de su reinado, van modificando su carácter. Yo mismo, y muchos más, pensamos que no se adecuaba al papel. Pero ha conseguido que el papel se adecúe a ella. No le va a la zaga Rodolfo Sancho, que recrea un estupendo Fernando. No me parece oportuno nombrarlos, pero hay varios papeles, secundarios unos, y más destacados otros, en los que los actores elegidos no dan suficientemente la talla, sobre todo al compartir plano con los anteriormente citados o con Mario Gas, Ramón Madaula, Alicia Borrachero, Roberto Enríquez y Ainhoa Santamaría, que están brillantes.

Los guionistas no son los mismos que los de la etapa anterior. Han mejorado los diálogos y su forma de decirlos, en un castellano no tan antiguo. Son excelentes, y seguro que los suscribiría nuestro editor, D. José Guadalajara. Pero, a cambio, se ha perdido parte del ritmo al profundizarse más en la psicología de los personajes.

 No sé, ni creo que nadie sepa suficientemente, cómo eran las relaciones personales de esta pareja. En esta producción, y me parece que con acierto, se recurre a lo romántico, dándosenos a entender que existía un profundo amor entre ellos, con los altibajos de cualquier otra relación, agrandados por la importancia política e histórica de ambos.

Estas circunstancias pueden haber incidido en la menor audiencia conseguida por esta segunda parte, aunque yo creo que la causa primordial la representa la competencia de ENTRE COSTURAS (Antena 3), de bastante buena factura. Nunca entenderé bien por qué los lunes hay una lucha tan fuerte por la audiencia cuando casi todos los días restantes es difícil encontrar algo medianamente interesante.

Existe bastante polémica sobre su rigor histórico, aunque la opinión más compartida es que resulta suficientemente fiel a los hechos importantes, con licencias en las actitudes de los personajes. Un ejemplo: me llamó la atención Beatriz de Osorio, camarera de la reina y sobrina de Beatriz de Bobadilla. Nos la pintan muy malvada, queriendo envenenar a la propia reina y atentando contra su hijo, un bebé, ya que era amante de Fernando. Al investigar, descubro que sí parece ser que era su amante, que fue prácticamente desterrada por Isabel y sus celos a las Islas Canarias y que allí no se mostró precisamente como una hermana de la caridad.

Lamentablemente, supongo que por problemas económicos, no se han mejorado nada las escenas de masas, batallas, recepciones reales, etc., dando una imagen paupérrima, a veces ridícula, que devalúa la serie. Hubiera sido más adecuado recurrir a elipsis o a sugerir sin mostrar del todo, como hicieron Orson Welles en RICARDO III o Bresson en LANCELOT DU LAC.

 Resumiendo, sigue siendo muy recomendable su visión, los lunes noche, para los que nos gusta la Historia o para los que, simplemente, quieran pasar un rato agradable con una serie que está muy por encima de los niveles a los que nos tiene acostumbrados la pequeña pantalla.

NOTA: En el portal RTVE.es se pueden ver todos los capítulos, aunque con una calidad indudablemente peor que la que se emite en HD. La información que da esta página es apabullante, tanto desde el punto de vista del rodaje como desde el histórico.