MODERAR UN FORO DE NOVELA HISTÓRICA

Sabino Fernández

Encontrarán a Sabino Fernández (Ciro) en el Foro de novela histórica de Ábretelibro, uno de los foros literarios más importantes de España

 

La primera vez que me ofrecieron ser moderador de un foro de novela histórica andaba el viandante informático que les escribe un poco perdido. Soy un autodidacta de casi todo (o como decía Sartré en La náusea, un autodidacto) y en la informática mucho más. Le expresé mis dudas a la administradora del foro, ¡¡Ábretelibro!!, Lucía, sobre mi capacidad de controlar informáticamente tanto dato.

Yo había abierto algunos hilos sobre novela histórica en el foro, una verdadera pasión desde que cayó en mis manos allá por los 14 o 15 años el Yo, Claudio de Robert Graves. Mi principal objetivo en ese momento era compartir mis gustos con otros fanáticos de la novela de este género y ayudar a aquellos que comenzaban con él a escoger dentro de la enorme y creciente oferta de novelas históricas que cada vez más se iban publicando. Debí transmitir esa pasión a parte del foro y, de la noche a la mañana, me encontré con el “embolado” de ser moderador del foro de histórica.

Soy una persona bastante indisciplinada: odio tanto mandar como que me manden. Por ello desde un principio me propuse ser muy permisivo y “censurar” lo menos posible. Pero siempre ocurre que algún forero se muestra demasiado vehemente en sus opiniones y, a veces, incluso se llega al insulto personal. Es el límite, el del insulto, el que no se permito sobrepasar. Por lo demás, dejo que cada uno se exprese libremente sobre lo que ha leído o piensa leer.

Otro pequeño inconveniente es el de los autores que también son demasiado vehementes en la promoción de sus libros. De nuevo, creo que el manejo de tiempos es el mejor sistema de control. La polvareda que produce una bomba, a los dos días, se disipa, que diría un artificiero. Igual ocurre con aquellos que mediante métodos poco profesionales tratan de promocionar su libro a toda costa. El libro hoy en día se vende por dos métodos: o por una promoción brutal en los medios de comunicación por parte de la editorial o por el simple boca a boca. A un escritor, en el primer caso, no le hace falta entrar en los foros como un elefante en una cacharrería, y en el del segundo, el tiempo es el mejor aliado.

Entra en este último supuesto un factor por el que a veces se me pregunta: ¿Qué poder tiene el moderador, en este caso de histórica, en las siguientes opiniones en el foro o en la venta de la novela? No hay que exagerar en este sentido, ya que el moderador tiene una influencia ínfima en la venta de un determinado libro. Quizá tenga alguna en la creación de opinión sobre un libro en cuestión y eso hace que un moderador deba responsabilizarse dentro de lo posible en ser lo más sincero sobre el caso. A veces resulta muy duro decir a las claras que un libro de un autor español, y mucho más si lo conoces personalmente, no te gusta o no te convence del todo. Más duro incluso es decir qué razones te llevan a no encontrar a tal como un gran libro.

De todas maneras, ese ejercicio de sinceridad da valor a las opiniones positivas, que, a veces, al mismo autor, que en un momento dado se le criticó en otra novela, en esta ocasión se le alaban. Mucho más fácil resulta la crítica de autores sobre los que uno sabe que tiene una influencia mucho menor a nivel personal, especialmente con los extranjeros o los superventas españoles.

De todos modos, el participante de un foro tiene que darse cuenta de que el moderador o moderadora de turno no son más que unos lectores, quizá con un mayor número de experiencia en cuanto a libros leídos de ese género, pero con sus filias y sus fobias, con sus subgéneros favoritos, sus temáticas preferidas, su forma de narrar predilecta y otras tantas preferencias que lo hacen ser uno más sin ningún afán de marcar tendencia.

En mi caso particular, además me reconozco poco ortodoxo en cuanto a gustos literarios y, aunque lo muy bueno hasta un tuerto lo ve, siempre se nos puede pasar lo bastante bueno o “colárnosla” alguna cosa mediocre, gracias a tocar nuestra fibra sensible. Es por ello que siempre trato de ofrecer los mejores consejos posibles adaptándome no tanto a mi gusto personal como al que intuyo en el forero en cuestión para así tratar de servir de ayuda, dentro de lo posible.

Exigen tales disposiciones estar atento al mercado editorial, a todas las novedades, conocer por dónde “respiran” la mayoría de los autores del género con más de una novela publicada y tratar de ser imparcial en los juicios de valor. Pero es un trabajo que uno lleva con gusto, pues, al fin y al cabo, cuando alguien hace algo que le apasiona, todo le parece diversión.