ESCRITORES ARAGONESES DE NOVELA HISTÓRICA

Sabino Fernández

En el amplio panorama de la literatura histórica española ha surgido un núcleo, fuera de los dos núcleos principales de Madrid y Barcelona, donde la producción literaria de novelas históricas es alta y de calidad. Este núcleo se encuentra en la Autonomía Aragonesa y, en concreto, muy centrado en la ciudad de Zaragoza. No es casualidad que en la propia Zaragoza haya surgido un premio literario de novela histórica de bastante reputación.

Este núcleo tiene una antecesora de gran prestigio que es Ángeles de Irisarri. Esta escritora, que comenzó a publicar tardíamente, pues escondió al público su gran talento hasta más allá de los cuarenta años, es la autora de unas novelas magníficas en las que destaca su gran sentido del humor, su complicidad con el lector y su feminismo de carácter en sus personajes, que hacen de cada una de sus novelas entrañables joyas. Por encima de todas ellas destacan rubíes como El viaje de la reina (también titulado Toda, reina de Navarra) o esmeraldas como Romance de ciego o El estrellero de San Juan de la Peña. Ha sido galardonada con premios como el “Alfonso X el Sabio” o el “Herralde de Novela”. A ella podemos llamarla la “gran abuela” del grupo de escritores que vamos a ir citando. Y yo creo que en Zaragoza se le tiene el respeto y el cariño de esa “gran abuela” que nos sirve como pretexto para ir desgranando la familia.

La “alumna aventajada”, que, en ocasiones, ha sido colaboradora en novelas de relatos con Ángeles, es Magdalena Lasala, una experta en la España medieval, especialmente la musulmana, que te adentra en los aromas y olores, los sabores y el bullicio de las calles de la Córdoba califal o la Granada nazarí con una gran facilidad.

Sin duda, el “pater familias” del grupo es José Luis Corral Lafuente, uno de los superventas en el panorama de la novela histórica actual. Se lo ha ganado a pulso, a base de rigor histórico, de dignificación de la novela histórica española y de una cada vez mayor madurez literaria. No hay que olvidar que partimos del historiador puro que, poco a poco, ha ido transformándose en un gran escritor sin dejar el rigor del académico. Auténtico camaleón en las temáticas, que lo mismo nos habla de un rey aragonés como en El invierno de la corona, de una reina palmireña como en La prisionera de Roma o de Gengis Khan en El amuleto de bronce, este escritor ennoblece la categoría de la novela histórica.

“Hijos” de este magnífico “pater familias”, destacan una serie de escritores que empiezan a formar un grupo muy interesante.

 El que más publicaciones lleva, Santiago Morata, es un escritor aún por explotar en el mercado novelístico, pero con interesantísimas aportaciones, ya escritas. Su primera novela, Milenio de pasión, nos adentra en sus tierras aragonesas como nadie, quedando grabado en la memoria el episodio de la ascensión del protagonista a los mallos de Riglos, como expresión de su amor por sus tierras de origen. Luego ha hecho una trilogía egipcia en que son tratados tres faraones tan significativos como la reina Nefertiti, Hatsepsut y Keops. Asume así el riesgo de ambientar el siempre difícil mundo egipcio antiguo, del que, según mi opinión, sale airoso con la experiencia.

El “niño prodigio” de esta familia aragonesa es Carlos Aurensanz. Con solo dos novelas publicadas, de lo que esperamos sea una trilogía en breve, ha alcanzado unos niveles de excelencia ciertamente notables. Si ya nos fascinó con su primera novela Banu Qasi. Los hijos de Casio por su exquisita documentación y su narración ágil y “enganchante”, tenemos que añadir que, en su segunda entrega, Banu Qasi. La guerra de Al-Andalus, suprime casi en su totalidad cualquier resquicio de duda en su literatura y alcanza una novela madura y prodigiosa, al nivel de las mejores entre los escritores españoles. Esta novela ha sido comparada, yo creo que con justicia, con la magnífica El puente de Alcántara de Frank Baer.

 Citaré por último al “benjamín” de la familia, Luis Zueco, que con sólo 33 años ya ha saltado de la divulgación histórica a la novela con su Rojo amanecer en Lepanto, novela que invito a que lean para ver el gran potencial que lleva detrás el más joven de este magnífico grupo.