EL ÁRBOL DE LA VIDA

Juan Angulo Serrano

critica-arbol-vida-2011-terrence-malick_8_1621726De nuevo, la polémica con el cine de este director. La crítica la alabó unánimemente. León de Oro en Cannes. No tuvo mala respuesta de público, pero algunos se salían antes de verla terminar. Los cines HD, de Cornellá, permitían cambiar de película a los espectadores que, antes de los 30 minutos de proyección, quisieran hacerlo.

Ciertamente es una película compleja de ver. Se anticipa a su tiempo, sobre todo en la forma y en la estructura, pero no tengo duda de que, poco a poco, se irá haciendo más asumible, como ocurrió, por ejemplo, con 2001, una Odisea del espacio o El séptimo sello, que en su momento nos dejaron perplejos a muchos, pero con la intuición de que habíamos sido espectadores de algo grande. Hoy son consideradas obras maestras.

Por ello, tanto para los que la hayan visto como para los que no, dentro de mi humilde criterio voy a aportar una serie de claves que, espero, ayuden a entenderla mejor, aunque guarda muchas más, que se irán descubriendo con el tiempo.

Terrence Malick es una especie de Salinger para el cine. Se sabe muy poco de él, y casi nunca aparece en público. En 38 años sólo ha dirigido cinco películas. Casi no existen fotos suyas.

Tiene notables similitudes con el cine de Kubrick,  sobre todo con 2001, una Odisea del espacio. Y no solamente por su esqueleto (“de dónde venimos y hacia dónde vamos”) sino porque, al igual que éste, las imágenes son asombrosamente bellas (hasta las de los fríos edificios de cemento y cristal), los movimientos inverosímiles de la cámara en el interior de la casa, la utilización perfecta de la música, tanto de la clásica como de la compuesta específicamente por Alexandre Desplat, y las magníficas elipsis del transcurso del tiempo. Además, contrata a Douglas Trumbull (69 años) para los efectos especiales. Fue quien cambió radicalmente esta especialidad en cintas como 2001, una Odisea del espacio (¡otra vez!), Blade Runner o Encuentros en la tercera fase.

Empieza, y acaba, con una imagen extraña, como una cueva luminosa, que sólo ocupa el centro de la pantalla y que vuelve a aparecer en aquellas ocasiones en las que los protagonistas reclaman el apoyo divino. Queda claro que representan a Dios, o a algo superior, equiparable al famoso monolito de…, (ya sabéis cuál), que sería el principio y el fin de todo.

3cf54-tree8Lo que puede dificultar su entendimiento es que transcurre en cuatro momentos distintos, que se intercalan aleatoriamente durante el metraje. Son: la evolución de la materia y de la vida, desde el Big Bang primigenio; el crecimiento de una familia americana de los años 50 ( excepcionales Brad Pitt y Jessica Chastain, como los progenitores de la familia O’Brien,  así como Hunter McCracken  interpretando al hijo mayor,  Jack, de adolescente; el tiempo actual en el que se conmemora el aniversario de la muerte del hermano de Jack, ya adulto, al que da vida un Sean Penn contenido, que se enfadó bastante porque, en el montaje final, se suprimieron varias escena suyas; y una metáfora del más allá,  con las escenas en la playa, de una intención similar a aquella, que no voy a repetir, donde se decía lo de: “… más allá de Júpiter y de las estrellas…”.

 Hay que entenderla como la expresión de dos desarrollos que transitan paralelamente: la creación y evolución del Universo y la vida (Filogenia), y la de los de los integrantes de la familia O´Brien (Ontogenia).

Es, en esencia, una película poética y, principalmente, metafísica. Indudable es la influencia de Heidegger sobre Malick, del que escribió una tesis que no llegó a terminar. Desde su inicio, aparecen continuas referencias, directas o indirectas, al Libro de Job: la desgracia les llega hasta a los buenos; hay que buscar algo más grande que la fortuna o el destino; es difícil elegir entre la naturaleza y lo divino; ¿por qué se ve la mano de Dios cuando se nos da algo y no cuando se nos quita?

 He escuchado opiniones desfavorables, como que parece un documental del National Geographic o que qué narices pintan los dinosaurios. Mi interpretación, por supuesto discutible, es que significan la aparición de sentimientos, tales como la curiosidad, la pena o el descubrimiento de la muerte.

 el-arbol-de-la-vida-pelicula-ecqvpEl personaje de Jack adolescente en la América de los 50 actúa y siente como cualquier otro de cualquier época o nacionalidad. En secuencias muy cortas vemos como aparece su atracción sobre el sexo opuesto, cuando sigue a la chica; el amor, casi erótico hacia la madre en la escena en que la ve con camisón; el odio hacia su padre; las “pillerías” que comete con sus amigos; provocaciones y peleas con el hermano menor; fetichismo, al robar una combinación de la casa de la vecina, que intenta esconder y luego tira al río, etc., etc.

El simbolismo aparece de forma constante como ya se ha comentado anteriormente. Pero, además, también destacaría la repetida aparición del árbol del jardín familiar; que en la evolución de la vida se suele representar como un árbol de infinitas ramas; el crecimiento de Jack desde bebé, que se acompaña con la hermosa música de “El Moldava”, perteneciente a “Mi patria”, de Smetana, metáfora sonora y muy cinematográfica del río, que representa el transcurso de la vida; la inolvidable escena de Pitt con el diminuto pie de su hijo recién nacido entre las manos, etc., etc.

Escribiría muchas cosas más, como la excesiva religiosidad de los padres, la vida frustrada del progenitor que quiere evitar que se repita en sus hijos, la dualidad entre la madre protectora y cariñosa contra el padre duro e inflexible… Pero esto se alargaría demasiado.

Espero haber aclarado algo a los que la vieron y no les gustó ni la entendieron, y a los posibles nuevos espectadores. Aunque ahora resultará difícil, pero es casi necesario verla en pantalla grande y con sonido THX o similar. Podría valer un buen proyector, tomando las imágenes de un blu-ray y el sonido desde un buen equipo de home-cinema. Tengo un gran amigo que posee todo esto. A ver si le convenzo para poder verla de nuevo. Seguro que sí, porque es un gran aficionado a este tipo de cine.

  Por lo comentado, se sobreentiende que la considero una obra maestra, aunque como “nadie es perfecto”, creo que le sobra metraje en la parte que corresponde a las vivencias de la familia O´Brien.

Alguno se preguntará qué tiene que ver esta película con la Historia. ¡Qué mejor historia que la de la evolución del Universo, de la vida,  y de la del ser humano, de dónde venimos y hacia dónde vamos!