EL ENIGMA CERVANTES

Bárbara González

estatuacervantes¿1547 o 1549? ¿Alcalá de Henares o Alcázar de San Juan? Son sólo algunas de las muchas preguntas y dudas sin resolver que asaltan a nuestros investigadores acerca de la fecha y el lugar de nacimiento del creador del Quijote. Y es que las dificultades para perfilar con exactitud la figura de nuestro “Manco de Lepanto” son muchas, dada la escasez de datos rigurosos y la cuestionada autenticidad de los documentos que poseemos. Aún quedan muchos eslabones para completar la cadena de la vida de Cervantes.

Su biografía ha sido objeto de estudio durante siglos y ha generado múltiples discrepancias. ¿Cuándo comienza a despertar el interés por el estudio de la vida de nuestro ilustre escritor? La publicación del Quijote no tuvo de inmediato un éxito arrollador, aunque sí cosechó gran importancia en los Países Bajos. Tendremos que esperar al siglo XVIII para que la Real Academia de la Lengua lo publique. Pero esta edición deja mucho que desear frente a la que se publicará en Londres en el año 1738, encargada por un inglés, Lord John Carteret, que impulsó el estudio de la vida de Cervantes y puso en manos de D. Gregorio Mayáns y Siscar la tarea de elaborar una biografía que éste finalizaría en 1737. Nunca antes se había recogido la vida de Cervantes hasta ese momento y es, entonces, cuando se comienza a investigar sobre la cuna del escritor, una polémica que se prolonga y se extiende hasta nuestros días.

Este pionero estudio situaba el lugar de nacimiento de Miguel de Cervantes en Madrid, por unos versos que aparecen en el Viaje del Parnaso (“Adiós ―dije a la humilde choza mía―, adiós Madrid, adiós…”). Ante el éxito de esa edición londinense, Mayáns inició nuevas investigaciones para actualizar los datos biográficos de nuestro protagonista con la ayuda de Manuel Martínez Pingarrón.

Así comenzaba una labor que han continuado otros biógrafos importantes: Américo Castro, Jean Canavaggio, Alberto Sánchez…, entre otros muchos, para conseguir que un haz de luz esclarezca todas las sombras que desdibujan la figura del creador de la novela española (tal y como declara en las Novelas ejemplares, es el primero en novelar en lengua castellana).

¿Qué datos conocemos de Cervantes?

Algunos hechos clave marcaron la vida y el carácter de Cervantes: numerosos viajes (se traslada a Valladolid y años después se establecerá en Madrid), también viaja a Italia, su etapa de cautiverio en Argel, que deja honda huella en muchas de sus obras literarias (Los baños de Argel, Los tratos de Argel), encarcelamientos, deudas. Si algo podemos asegurar es que su vida fue, cuanto menos, tumultuosa.

¿Cuál es su fecha de nacimiento?

La crítica se bifurca en dos direcciones: 1547 (tal y como reza la partida de bautismo de Alcalá de Henares) y 1549, tal y como podemos deducir por el prólogo de las Novelas ejemplares de 1613, en el que Miguel de Cervantes declara que tiene 64 años: “Mi edad no está ya para burlarse con la otra vida, que al cincuenta y cinco años gano por nueve más y por la mano”. También en los documentos de Rescate de Argel de 1580 declara tener 31 años. Además, Gregorio Mayáns también defiende esta idea con otros muchos testimonios.

No obstante, el año 1547 parece estar más extendido entre la crítica. Asimismo, hemos de tener en cuenta dos tradiciones que confluyen en este momento. Por un lado, la costumbre de dar el nombre del santo que se correspondiera con el día de nacimiento (en este caso, nacería el 29 de septiembre, día de San Miguel). Y, por otro, era habitual bautizar a los niños tres días después de nacer, para evitar que, en caso de fallecimiento, fueran al Limbo (sin embargo, la partida de bautismo está fechada en 9 de octubre). El día de su nacimiento parece, por tanto, no quedar muy determinado.

Alcala-de-Henares-a25200591¿Dónde nació Miguel de Cervantes?

Ocurre de manera análoga que la idea ampliamente aceptada es que su origen se encuentra en Alcalá de Henares, no sólo por la partida de bautismo, sino porque además él lo declara en la Información de Argel de 1580 (“Miguel de Cervantes, natural de la villa de Alcalá de Henares, en Castilla”). No obstante, son numerosas las voces locales que pretenden atribuir las raíces del escritor a otras ciudades y zonas geográficas peninsulares: Madrid, Toledo, Sevilla, Galicia, que se disputaban el posible origen de Cervantes, algo que finalizó con el avance de la erudición y el estudio. Se trata de localismos, sin ningún tipo de rigor, que no abren siquiera polémica al respecto, y que la crítica detracta con facilidad, a excepción de lo ocurrido con Alcázar de San Juan (ciudad española en la provincia manchega de Ciudad Real), donde se ha hallado otra partida de bautismo que puede referirse al mismo Cervantes.

Son muchos los nombres que participan de esta polémica, bien en defensa de Alcázar de San Juan bien de Alcalá de Henares, pero a continuación se da cuenta aquí de los más importantes:

ALCÁZAR DE SAN JUAN:  D. Ángel Ligero Móstoles, César Brandariz (postula que nació en Sanabria) y Don Francisco Lizcano y Alaminos

ALCALÁ DE HENARES: Fray Martín Sarmiento,  Vicente de los Ríos Y Luis Astrana Marín

¿Cómo y dónde aparece la partida de Alcázar?

La partida de bautismo de Alcázar fue hallada por Blas Antonio Nasarre, en torno a 1740, con la convicción absoluta de que Cervantes era manchego. No obstante, los estudios y hallazgos posteriores desmontan esta teoría. Poco tiempo después, Fray Martín Sarmiento había encontrado en Topographía e historia general de Argel (del Padre Fray Diego de Haedo) indicaciones de que Miguel de Cervantes era natural de Alcalá. Este hecho motivó la búsqueda, con espléndidos resultados, de una partida de bautismo que refutase estos datos. Así, Montiano y Luyando encuentra una partida de bautismo en Alcalá de Henares en 1752, que da a conocer en su Discurso segundo sobre las tragedias españolas:

“Domingo, nueve días del mes de octubre, año del Señor de mill e quinientos e quarenta e siete años, fue baptizado Miguel, hijo de Rodrigo Cervantes e su mujer doña Leonor. Baptizóle el reverendo señor Bartolomé Serrano, cura de Nuestra Señora. Testigos, Baltasar Vázquez, Sacristán, e yo, que le bapticé e firme de mi nombre. Bachiller Serrano”.

Según esto, Cervantes habría sido bautizado en la iglesia de Santa María la Mayor el 9 de octubre de 1547. Si bien es cierto que se puso en tela de juicio su autenticidad, porque aparece Carvantes y no Cervantes, lo que ha sido interpretado como una mala caligrafía por parte del bachiller Serrano, pues todos los datos que se recogen posteriormente no consiguen sino reafirmar la procedencia alcalaína del creador de nuestro hidalgo Don Quijote.

Con este descubrimiento parecía quedar descartada por completo la partida de Alcázar. Pero no todo iba a ser tan sencillo, aún quedaba un largo camino hasta poner fin por completo a esta disputa. Las dos partidas fueron estudiadas por la Real Academia, que determinó que Miguel de Cervantes había nacido en Alcalá. Y durante más de un siglo la teoría de Alcázar quedó apartada y desterrada hasta que Francisco Lizcano publica Historia de la verdadera cuna de Miguel de Cervantes Saavedra y López, en 1892, con clara intención de reavivar la polémica. Se empeña en defender al Cervantes alcaceño y la autenticidad de esta partida de bautismo hasta el punto de adaptar ciertas partes del Quijote como datos biográficos de Cervantes con la única finalidad de asegurar así su origen manchego.

No tardarían los estudiosos cervantistas en subsanar los daños que cometían estos alcaceños. Eruditos de la talla de don Manuel de Foronda (quien demostró la falsedad de la partida alcaceña y la tilda de “burda falsificación”, pues fue escrita junta a otras cuatro partidas en una hoja que había quedado en blanco), y Cristóbal Pérez Pastor (que en Documentos cervantinos hasta ahora inéditos publicó en 1897 la petición autógrafa de Cervantes al corregidor de Madrid en la que dice que es natural de Alcalá de Henar53e90c2518b4fes).

O Luis Astrana Marín, quien en su biografía monumental, publicada en 1948, afirmaba que la partida de Alcázar había quedado en el olvido. Ángel Ligero Móstoles intenta retomar de nuevo la discusión, pero ya sin ninguna nueva aportación.

En conclusión, ¿por qué no puede aceptarse la partida alcaceña?

“En nuebe días del mes de noviembre de mill qui(niento)s y cinquenta y ocho baptizó el R(reveren)do señor Al(onso)o Díaz Pajares un hijo de Blas de Cervantes Sabedra y de Catalina López que le pusieron por nombre Miguel siendo sus padres de pila Melchor de Ortega y acompañantes Juan de Quirós y Fran(cis)co Almendros y sus mujeres de los dichos. (Firmado:) el b(achi)ller Al(ons)o Díaz”.

Esto determina que Cervantes fue bautizado en Alcázar de San Juan el día 9 de noviembre de 1558. Si aceptamos esta premisa, y la suponemos como verdadera, tiene lugar un desfase cronológico. En primer lugar, porque si aceptamos esta hipótesis, Cervantes tendría menos de catorce años de edad durante la batalla de Lepanto, algo que resulta imposible. Lo mismo ocurriría con los poemas que escribió con motivo del fallecimiento de la reina Isabel de Valois en 1568, que habrían sido producto de un Cervantes menor de diez años. Asimismo, en esta partida aparecen mencionados dos figuras que existieron realmente (Blas de Cervantes y Catalina) que aparecen en la partida de bautismo de sus otros tres hijos: Tomás, Leonor y Francisco. En cada una de ellas, Blas de Cervantes aparece como padre.

Para finalizar, no queda sino aclarar que, ante todo, debe primar el rigor científico y la labor filológica, al margen de cuestiones políticas, morales o regionales. Las complicaciones y dificultades que acompañan el estudio de la figura de Miguel de Cervantes Saavedra son copiosas, incluso en lo que a las pinturas que han preservado su posible aspecto físico se refieren.

Pero esto es ya otra historia.