EL MARQUÉS DE SANTILLANA: CRÍTICO, HISTORIADOR Y TEÓRICO DE LA LITERATURA

Ángel Moreno García

santillana

Marqués de Santillana

Siempre es interesante el testimonio que ofrece un escritor con respecto al resto de autores y obras, pues nos ayuda a establecer el panorama, no sólo literario, sino también crítico sobre la estética de una determinada época.

Ejemplo de lo anterior es Iñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana (1398-1458).

Fue uno de los primeros teóricos, críticos e historiadores de la literatura en la Península Ibérica. Da muestras de ello en su Proemio e carta dirigida al condestable don Pedro de Portugal junto con una antología de sus obras para introducir al mismo en el mundo de las letras.

Este escrito supone una apología de la poesía, un manifiesto poético propagandístico, influido por Boccaccio y su obra De genealogia deorum.

Comienza con una definición sencilla y directa de la poesía:

“¿Y qué cosa es la poesía, que en el nuestro vulgar ‘gaya ciencia’ llamamos, sino un fingimiento de cosas útiles, cubiertas o veladas con muy hermosa cobertura, compuestas, distinguidas y escandidas por cierto cuento, peso y medida?”

Señalando, a continuación, que no es “cosa vana y lasciva”.

Alude a San Isidoro, a la Biblia y a otros autores latinos y griegos para justificar dicha afirmación

Mas, rápidamente, se ciñe a sus tiempos  y establece tres órdenes o grados de poesía: sublime, mediocre e ínfimo.

Sublime: “aquellos que las sus obras escribieron en lengua griega y latina”, siguiendo formas métricas, sin más apreciaciones por su parte.

Mediocre: obras escritas en “vulgar”, esto es, en romance, pero con sometimiento a reglas.

Ínfimo: “son aquellos que sin ningún orden, regla ni cuento hacen estos romances y cantares de que las gentes de baja y servil condición se alegran”.

Santillana se queda en el nivel “mediocre”. Petrarca, Boccaccio, Dante se encuentran en él.

Pasa revista a poetas de la Galia, cita a autores catalanes, valencianos y aragoneses. Recuerda los primeros libros que siguieron reglas métricas: Libro de Alexandre, Libro de Buen Amor, Rimas de Ayala.  Da noticias de diferentes escritores de su época, con  comentarios sobre sus obras y su estilo.

Indica, por otra parte, el origen de la lírica castellana, que sitúa en la lírica galaico-portuguesa.

Es este documento de Santillana, como decíamos al principio, un manifiesto de defensa de la poesía, a la par que una brevísima historia de la literatura donde vierte críticas sobre diversas obras.

Se ha señalado que la literatura greco-latina la conocía mal, de ahí que no se detenga en ella. Igualmente, tampoco considera el nivel “ínfimo”.

Sin embargo, ahonda en el grado “mediocre”, interesado por el tiempo que le toca vivir, así como por el conocimiento de la literatura de la época en lengua romance. Con ello, se constata una sociedad que valora el ejercicio de las letras –si bien relegado a una minoría elitista-, cuyos autores tienen noticias unos de otros, a diferencia del siglo anterior.

Invitamos a la lectura de este Proemio en la página web www.cervantesvirtual.com, de donde hemos extraído los fragmentos citados.