MERLÍN: LA OTRA REALIDAD

Candela Arevalillo

1ºEn muchas ocasiones, un inesperado e insignificante acontecimiento es capaz de repercutir considerablemente en nuestro comportamiento, en nuestra forma de pensar, en nuestra propia historia personal. Solo son pequeños incidentes, como el que me ocurrió mientras realizaba una visita turística por tierras bretonas: un curioso episodio intrascendente que acabó propiciando la elaboración de este artículo.

Entre la espesura de los bosques de Brocéliande, con sus milenarios robles y hayas en el noroeste de Francia donde aún palpitan leyendas celtas y artúricas, se encuentra el antiquísimo Castillo de Comper, en Paimpont, residencia de Viviane, la Dama del Lago de la que estuvo profundamente enamorado el Mago Merlín. Sin duda esta gran mansión ocupa una de las mejores posiciones estratégicas de Bretaña, siendo testigo de numerosas contiendas. Perteneció al rey de Bretaña Salomón en el s. IX, y actualmente se mantiene como la sede de la legendaria historia del rey Arturo, Merlín, y Lancelot.

Una vez en su interior, mientras contemplaba los numerosos libros de una sala, colocados en estanterías, un inesperado objeto cayó desde lo alto rozando mi cabeza. Aquel objeto era ni más ni menos que un libro sobre el Rey Arturo; en cierta forma, muy lógico. Una vez recuperada del susto, la primera e inevitable pregunta que me hice fue: ¿cómo se salió del estante?; y en un intento de asimilar lo ocurrido, comprendí con natural aceptación que la magia de Merlín aún se conserva activa a través de los tiempos.

Ante una declaración de esta naturaleza, resulta ineludible preguntarse ¿por qué el ser humano necesita magia en su vida? ¿Por la necesidad psicológica de evadirse de un mundo hostil, o de un mundo repetitivo y predecible? ¿O tal vez porque la magia es inherente al ser humano? Después de una breve introducción, veremos un planteamiento que puede invitar a reflexionar.

Cuando nos remontamos a los orígenes de la figura del rey Arturo, o a los de un personaje tan enigmático como Merlín, nos encontramos con la ausencia de testimonios arqueológicos fiables que permitan certificar su existencia histórica.

2º merlin2 (1)De haber existido el rey Arturo, habría vivido en el siglo VI. Las primeras referencias que se hacen sobre un gran guerrero llamado Arturo se encuentran en la literatura céltica, en poemas galeses como Y Gododdin, en donde una estrofa en particular ya le menciona, o en la conocida Historia Regum Britanniae, del clérigo escritor del s.XII Geoffrey de Monmouth. Arturo se nos presenta como un legendario rey de Gran Bretaña que derrotó a los sajones y estableció su imperio en las islas Británicas. A lo largo de la historia, su protagonismo se fue diluyendo o potenciando dependiendo del momento histórico; de ahí el gran auge que se produjo a partir del siglo XII en un intento de legitimación de las monarquías feudales europeas. Después de la Edad Media, descendió el interés por la literatura artúrica, pero resurgió de nuevo con el Romanticismo del siglo XIX y continúa viva hasta nuestros días.

Dentro de la prolífica obra literaria de Geoffrey de Monmouth hallamos dos interesantes libros titulados Vita Merlini (La vida de Merlín) y Prophetiae Merlini (Las profecías de Merlín), escritos entre los años 1135 y 1151, que acabaron incorporándose a la ya mencionada Historia Regum Britanniæ.

Investigando las distintas versiones sobre la veracidad de este personaje, conocido con el nombre de “Myrddin” a través de la tradición oral, tenemos la que apuesta por la existencia de un gran mago galés que vivió, presuntamente en el siglo VI, y que fue una de las figuras centrales del ciclo artúrico. Sin embargo, analizado desde otro ángulo, Merlín no haría referencia al nombre de una persona sino a una condición o título. Visto de esta forma, el título de Merlín sería otorgado a aquella persona que reuniera determinadas características equiparables con las del druida, el chamán, el líder espiritual o el profeta.

3ºrecortadaSi la figura del Rey Arturo, sinónimo de inteligencia, honor y lealtad, encarna simbólicamente al monarca ideal, el mago Merlín, fiel consejero del monarca, personificaría aquellos aspectos del ser correspondientes a la sabiduría innata entroncada directamente con la naturaleza psíquica más profunda del ser humano.

Por otro lado, y como bien sabemos, en nuestra civilización ha predominado durante siglos la cultura patriarcal en detrimento de la matriarcal. De igual forma, todas las vivencias y contenidos relacionados con la magia, o el mismo chamanismo, que proceden de la sabiduría innata, la imaginación, la intuición, y el pensamiento simbólico que se desarrolla desde lo irracional y lo inconsciente, han sufrido un importante desprestigio frente al raciocinio impuesto por la mente lógica, que se las ha ingeniado para sobrevalorarse por encima de las anteriores cualidades innatas en el ser humano; en algunas ocasiones, denominadas de una forma peyorativa: femeninas. A través de este despliegue de características, nos estamos refiriendo, grosso modo, a las facultades propias de los hemisferios cerebrales: izquierdo y derecho, opuestos pero complementarios.

Es evidente que a pesar de que la lógica y la razón han aportado “científicamente” su versión sobre la interpretación de la vida y la naturaleza, el peso de lo mágico y lo simbólico sigue acompañando a las personas, porque este tipo de pensamiento está capacitado, entre otras cosas, para reconocer una causa en la casualidad o en el aparente caos, o para crear, denominar y acercarse a todo aquello que experimentamos en nuestra vida considerado “inexistente” para nuestros limitados cinco sentidos.

Druidas, chamanes, magos, incluso poetas y artistas, todos son poseedores en grado sumo de esos aspectos correspondientes al hemisferio derecho, tan imprescindibles como las facultades del hemisferio izquierdo. De hecho, y contemplándolo de una forma práctica y directa, podríamos afirmar que el suceso ocurrido en el castillo de Comper, junto a su significado, fue captado con el hemisferio derecho para, posteriormente, ser analizado y redactado con el izquierdo. Por ello, diríamos que la magia de los druidas como Merlín nunca morirá y seguirá presente en el ser humano ad aeternum.

1º King_Arthur_-En definitiva, la magia de Merlín es todo esto y mucho más, y está claro que es imposible desterrarla de nuestras vidas. Cuando no se la acepta, abierta y conscientemente, vive disfrazada dentro de nosotros: unas veces hace su presencia como superstición si no está bien canalizada, y otras, encuentra salida al mundo exterior, socialmente admitida o legalizada, cuando se transforma en arte, en poesía, en curación energética, sueños premonitorios y otras manifestaciones que van ocupando progresivamente un lugar digno en nuestra cultura actual.

Y con esta reflexión abandonamos de momento esa Bretaña, tierra de leyenda de un gran potencial energético como testimonian sus miles de menhires y crómlechs cargados de misterio, correspondientes a una lejana cultura celta repleta de druidas.