BREVE HISTORIA DEL MEDIEVALISMO PANHISPÁNICO (ÁNGEL GÓMEZ MORENO)

José Guadalajara 

Ángel Gómez MorenoTreinta años.

Nos cruzamos por primera vez una mañana de invierno en la galería del cuartel de la misma compañía, allá por El Goloso, en las estribaciones de la carretera de Colmenar: él, con su uniforme de alférez de milicias universitarias, y yo con el mío de soldado de reemplazo. La coincidencia nos hizo confluir en breves palabras intercambiadas y supimos que ambos éramos entonces estudiantes de Filología Hispánica. Algún tiempo después ­-encuentro providencial que inició un larguísimo itinerario-, nos volvimos a cruzar en el instante justo en el que yo salía por la puerta de la casa de Lope de Vega en Madrid, y él, con paso fugaz, atravesaba la calle. Desde entonces, años y años, hemos anudado palabras, marcado nuestros números de teléfono, compartido tiempos y bañado en el mismo río o mar que pasa.

Treinta años.

A partir de 1987 comenzó a dirigir mi tesis sobre el Anticristo, un tema que él mismo me propuso y que yo acogí enseguida con entusiasmo. Y ahí inicié yo mi carrera de investigador. Y luego de novelista.

Ángel Gómez Moreno, catedrático de Literatura Española en la Universidad Complutense de Madrid, posee una memoria prodigiosa. Tampoco el olfato y el gusto se le quedan atrás: es gran catador de vinos y de finas gastronomías. Gusta también de las artes pictóricas y es un magnífico conocedor de la arquitectura del siglo XX. Asimismo, te sorprende al vuelo con fragmentos de poemas que habitan en su retentiva, con dichos, hechos y anécdotas que salpican su amena conversación. De pronto, en esas ocasiones en las que nuestros pasos nos han conducido al campo –la naturaleza es otra de sus pasiones-, empieza a desgranar los nombres científicos de la flora del entorno, o a evocar, sin olvidarse de literaturas, la enigmática serpiente Groya del Libro de Buen Amor.

Ha publicado treinta libros, entre los que figuran El “Prohemio e carta” del Marqués de Santillana y la teoría literaria del siglo XV (1990), El teatro medieval castellano en su marco románico (1991), Juan de Mena, Obras completas (1994), España y la Italia de los humanistas: primeros ecos (1994), Claves hagiográficas de la literatura española (del Cantar de mio Cid a Cervantes) (2008), además de unos ciento veinte artículos de investigación y otros tantos de divulgación. Ingente obra de uno de los medievalistas más prestigiosos del mundo.

Su próximo libro, que saldrá esta primavera en la editorial Iberoamericana-Vervuert, llevará por título Breve historia del medievalismo panhispánico, un recorrido imprescindible para viajar a través de las etapas por las que ha atravesado el mundo de la investigación de la literatura medieval en la península ibérica y que ahora nos presenta su autor.

LA VOZ DEL AUTOR:

9788484895879Siempre te tengo informado no de lo que acabo de hacer, ni siquiera de todo lo que estoy haciendo, sino de lo que maquino en cada momento. Por supuesto, conoces mi agenda mejor que yo; por eso, sabes que, en cosa de un mes, Klaus Vervuert, editor y amigo, me publica una Breve historia del medievalismo panhispánico, un trabajo tan necesario como incómodo, pues me ha obligado a hacer un sinfín de equilibrios según iba alejándome del pasado de nuestra especialidad y me acercaba al presente.

Así las cosas, al título se le ha adherido una apostilla entre paréntesis que, de algún modo, me permite curarme en salud: primera tentativa. Aunque, dada la materia, sé que este libro no merecerá las distinciones y los elogios de otros trabajos previos, tengo la absoluta seguridad de que lo leerán miles y miles de interesados, pues es el status quaestionis, el who is who, el survey o panorama que anhelaban los estudiantes y exigían algunos expertos. Al trazar una historia de nuestra especialidad, coincido con otros colegas que vienen haciendo algo parecido en atención a otras épocas, lo que demuestra la oportunidad de que mi libro salga a la calle en este preciso instante.

Estoy seguro de que a Sergio y a ti os encantará; con respecto a ese otro lector que intuyo y no conozco, sólo deseo que le sea útil y le resulte ameno. Aunque la materia no se aviene bien con una voluntad de estilo que, a estas alturas de la vida, llega a obsesionarme, creo que he conseguido salvaguardar su calidad narrativa. Ya me diréis y ya me dirán.